A veces creemos que lo tenemos todo bajo control y lo que nos pasa es que estamos controlados por nuestro ego.
¿Te a pasado esto alguna vez? Supongo que sí.
Te quiero compartir una experiencia de un proceso de coaching muy especial para mí. En el que pude ver, que por muy bien formados que estemos somos personas y trascender el ego es muy difícil, por lo que tenemos que aprender a vivir con él y no de él.
En este caso gracias a mi ego me vi perdida como guía, tuve que reencontrarme, parar y aceptar mis limitaciones para poder ver qué camino debía de seguir.
Gracias a este caso he aprendido mucho sobre la discapacidad y cómo se vive en una familia. Las habilidades que se desarrollan al tener un hijo discapacitado son increíbles, ni los mejores coaches las tienen.
Se trata de un cambio de paradigmas constante, un amor incondicional y entregar tu vida por y para los demás.
Te doy las gracias de corazón M.A. por este descubrimiento, por haberme dado la oportunidad de ayudarte y por haberme ayudado tú a mí, tienes mucho que enseñar.
Reflexiones y conclusiones a las que sólo desde la experiencia somos capaces de llegar:



Muy buena reflexión para todas las personas que nos dedicamos a esto. El ego no deja fluir a la magia, tenerlo presente para mí es importante, muchas gracias por recordarlo .
Un abrazo
Ana
Gracias a ti Ana por tu interés y tu participación en nuestro blog, lo que nos quieras aportar será bien recibido. Un abrazo.